Dextrosa: ¿qué es?

Es un género de glucosa clasificada como hidrato de carbono simple, extraída de la conversión enzimática del almidón de maíz.

Es una molécula considerada pequeña, con lo que tiene una digestión y absorción rapidísimas, lo que hace que la glucosa esté libre considerablemente más veloz que otros suplementos.

Genera un alto estímulo a la insulina, en tanto que tiene un alto índice glucémico, indicador que representa una tasa en la que el comestible, que tiene hidrato de carbono, genera un incremento del azúcar en sangre tras la ingestión.

Si se consume adecuadamente, puede aportar muchos beneficios a quienes procuran acrecentar la masa muscular.

Dextrosa: ¿cuáles son sus funciones?

La dextrosa, que se transforma en glucosa en la corriente sanguínea, se usa esencialmente para proveer energía inmediatamente. Se aconseja para los practicantes de la musculación que deseen acrecentar la masa muscular, puesto que es capaz de lograr el pico de insulina y restituir el glucógeno en las células musculares, que se pierden a lo largo del intenso adiestramiento. Aparte de prevenir el catabolismo, apresurar el proceso de restauración muscular y eludir la degeneración de las fibras musculares.

Además de esto, la dextrosa se usa asimismo para eludir que la proteína actúe dependiendo de la glucosa, actuando en otras unas partes del organismo, y no se desplace al músculo, lo que daña las ganancias de masa magra. O sea, actúa como repositor energético actuando a fin de que el organismo no robe de sus músculos su fuente de nutrición.

La dextrosa se emplea asimismo en otro periodo que demandamos de mucha energía: la hora en que nos despertamos. Esto se debe a que es en esta parte del día, además del post-entrenamiento, que ocurre el catabolismo; es decir, la rotura de las fibras musculares.